A Pilar
Hoy recorro contigo la distancia
de acompañar su cuerpo
que descansaba ya -después de tanta lucha-
en la cámara fría, incomprensible,
que detenía el tiempo congelado
hasta volver a ver sus rincones cerrados
para siempre
a los sonidos largos
que salen de su Gibson -de estrámbotico verde-
que aún no se han enterado
de la ausencia.
Eva.
